El Desafío de un Pensador Crítico

Desastre

En junio de 1995, el techo de la tienda por departamentos Sampoong, en Seúl, Corea del Sur, colapsó a través de las cinco plantas en menos de 20 segundos y mató a más de 500 personas, entre compradores y trabajadores.

En el plazo de una semana, las autoridades habían comprobado qué causó que el techo colapsara: una unidad de aire acondicionado, que pesaba cuatro veces más de lo que las especificaciones técnicas de peso del techo permitían, había caído a través de todos los techos. El jefe de Equipamiento de la tienda por departamentos, quien había salido ileso del accidente (se encontraba fuera de la tienda tomando un café cuando este ocurrió), fue arrestado y acusado de homicidio negligente.

¿Qué lo causó y quién es responsable?

Inicialmente, cuando los detectives empezaron con la investigación, no estaba claro para ellos que el peso de la unidad de aire acondicionado fuese responsable del accidente. También pensaron que algo podría haber caído encima del techo (un avión, un meteorito, basura espacial), que podría haber sido una explosión de gas, un acto de terrorismo local, o malos cimientos. Cuando consultaron con el aeropuerto corroboraron que no había ningún avión perdido, ni había restos en el sitio, y testigos dijeron que no vieron nada caer encima del techo. Pero al entrevistar a trabajadores sobrevivientes descubrieron que muchos de ellos habían notado rajaduras que empezaban a aparecer en las paredes superiores de la planta más alta durante los dos meses anteriores y, diariamente, parecían estar expandiéndose, mientras que antes de abril no había rajaduras. Cuando indagaron profundamente encontraron que las grietas empezaron a aparecer unos pocos días después de que se empezó con una nueva construcción en la cuarta y quinta planta. Descubrieron que las especificaciones de la unidad de aire acondicionado revelaban que era más pesado que lo que las especificaciones del edificio permitían, debido a la manera en cómo el edificio había sido construido. Si bien esto no era una prueba, tomaron como evidencia bastante sólida que el peso del aire acondicionado en el techo fue la causa del colapso. Una investigación exhaustiva reveló que los soportes horizontales del techo que se encontraban debajo del aire acondicionado estaban torcidos, mientras que las vigas que no estaban directamente debajo de la unidad no lo estaban. En este momento fue cuando ordenaron el arresto del jefe de Equipamiento.

Rajaduras en la pared de la tienda por departamentos de Sampoong.

Todo esto parece perfectamente sencillo. Ocurrió un trágico accidente. Inicialmente, nadie supo qué lo causó. Hubo algunas especulaciones, pero nadie sacó conclusiones adelantadas. La gente reconoció la necesidad de una investigación y de pensar detenidamente acerca de lo que reveló la investigación antes de poder determinar la causa, y luego, si alguien debería ser considerado responsable. Esto, de hecho, parece ser el paradigma del pensamiento crítico: se debe suspender la valoración hasta que se pueda obtener información para realizar hacer un juicio firme acerca de cuál fue la causa del accidente y si alguien tuvo la culpa. Hicieron exactamente eso: pensamiento crítico en su máxima expresión.

El pensamiento crítico como una ruta al conocimiento

Deteneros aquí por un momento y pensad acerca de esto. Primero, debe estar claro que los investigadores pensaron que habían acertado correctamente algunas cosas que no se sabían al momento del accidente: qué causó el accidente y a quién había que culpar. Y, en efecto, parece que sí adquirieron nuevo conocimiento. Pero ¿cómo? Bueno, este nuevo conocimiento también estaba basado en algunas cosas nuevas que habían aprendido, que no sabían al momento del accidente: las rajaduras, por ejemplo. De hecho, parece que descubrieron mucho más, y con cada revelación la causa se esclarecía cada vez más: había equipo con sobrepeso en el techo, algo que ellos no sabían al momento del accidente. Justo después del accidente ellos no tenían idea cuán pesado era el equipo del techo, comparado con las especificaciones para carga pesada del techo. Y también demostraron buena destreza al pensar. Sabían que inicialmente no conocían lo suficiente acerca del tema para juzgar cuál era la causa, pero mientras reunían información reconocieron parte de esta como evidencia a favor de una de las posibilidades que habían adelantado, pero no lo suficiente como para valorar que esta posibilidad, el peso excesivo de algo en el techo, era la causa, hasta que reunieron información adicional que identificaron como evidencia a favor de esta posibilidad, evidencia que ellos pensaron que era suficiente para hacer esta valoración. Así que adquirieron una gran cantidad de nuevos conocimientos, como hace la mayoría de los investigadores, y utilizaron su destreza en pensamiento crítico para dar pie a que no suspendan su valoración sobre la causa del desastre, sino para inclinarse a favor de una explicación: el peso excesivo del equipo en el techo causó el colapso.

Enseñar a nuestros alumnos a ser pensadores críticos

Ok, ¿qué nos dice esto acerca de enseñar pensamiento crítico? Bueno, claramente estos investigadores siguieron un procedimiento. (1) Desarrollaron y consideraron posibles causas, asegurándose de mantener las mentes abiertas y no saltar a ninguna conclusión en esta fase, luego (2) decidieron qué información que pudiesen encontrar sería relevante para determinar si estas posibilidades realmente causaron el derrumbe (por eso trataron de averiguar si se había perdido algún avión). Luego, (3) cuando obtuvieron información relevante, tomaron nota de ella, y (4) evaluaron que tan sólidamente la información respaldó las posibilidades (o la posibilidad específica en la que estaban centrando su atención), no respaldando ninguna posibilidad en particular -como el peso excesivo del equipo en el techo- hasta que evaluaron que la evidencia era lo suficientemente fuerte. Y esto pareció funcionar.

Como docentes tal vez podemos retar a nuestros alumnos con problemáticas similares en las que algo sucede y la causa es desconocida, enseñarles esta estrategia explícitamente, y guiarlos a través de su uso para determinar la causa. Es mejor, desde luego, realizarlo en algún contexto curricular rico, como estudiar por qué ocurrió un evento histórico importante, o por qué un personaje literario se comportaba de una manera determinada. Al mismo tiempo, como los detectives, los docentes podrían enfatizar las actitudes y comportamientos implícitos en no sacar conclusiones y persistir hasta conseguir suficiente evidencia acerca de las causas. Entonces, si le damos a los alumnos práctica adicional suficiente con retos similares podrán desarrollar el hábito de preguntar y responder estas interrogantes por su propia cuenta mientras investigan, y no favorecer algo como una causa hasta que haya evidencia suficiente. ¡Suena como a un buen modelo de enseñanza!

Aquí hay un cuadro que los docentes muestran en sus aulas para guiar a los alumnos mientras están aprendiendo el importante proceso del pensamiento crítico:

Mapa de pensamiento de Explicación Causal con destreza

Pero hay más de lo que aquí se ve, y necesitamos ser cautos al adoptar este modelo en general para ayudar a los alumnos a desarrollar destreza en ejercitar el pensamiento crítico en casos como este. Echemos un vistazo más profundo.

Lecciones por aprender: el pensamiento crítico exitoso requiere de pensamiento crítico desde el inicio

Primero, tengamos en cuenta que un buen procedimiento de investigación requiere que cualquier información recopilada, y que pueda utilizarse para descartar o no algunas de las posibles causas, sea certificada como fiable. Usualmente, los rumores no se toman en serio, mientras que los testigos se corroboran de forma independiente. En este caso, había docenas de testigos afuera del edificio y todos dijeron que no vieron nada caer encima del techo. Por lo tanto, parece que antes de que los investigadores puedan decir que tienen evidencia real a favor o en contra de alguna posibilidad, debe certificarse como fiable. Esto significa que si hay nueva información reunida (nuevo conocimiento adquirido) en la investigación, debería basarse en un pensamiento crítico apropiado y cuidadoso sobre sus fuentes.

Podemos convertir esto en una práctica para el aula, por supuesto, al agregar una subestructura a la adquisición de información que puede servir como evidencia a favor o en contra de las posibles causas que los alumnos están considerando. Podemos enseñar a los alumnos cómo evaluar la fiabilidad de las fuentes de información, e insistir en que utilicen esta destreza de pensamiento crítico mientras investigan las causas.

Aquí hay una lista de verificación desarrollada por un docente y sus alumnos en el aula para utilizar de manera que se pueda realizar una valoración crítica cuidadosa acerca de la fiabilidad de los informes de los testigos que registran sus propias informaciones.

Determinar la fiabilidad de los testigos

Por supuesto, algunos docentes tendrán un enfoque diferente. Podrán controlar las fuentes de información con la que los alumnos están trabajando y darles fuentes de las que pueden obtener evidencia que los profesores valoran como fiable. Pero tengamos en cuenta que este segundo enfoque es viable dentro de una estructura de pensamiento crítico solo si también le damos a los alumnos, adicionalmente a la práctica de la destreza de pensamiento crítico de determinar causas, instrucciones y práctica que los lleven a desarrollar destreza en valorar la fiabilidad de las fuentes por ellos mismo. Y tomando en cuenta de que estamos presuponiendo esto basándonos en la valoración del docente en este ejemplo de explicación causal. Luego, por supuesto, si cualquier alumno cuestiona al docente acerca de esto (acción que debemos recibir de buena manera), el docente debe estar preparado para explicar por qué él o ella piensa que las fuentes de información elegidas son fiables. Y el docente debe estar dispuestod a retractarse si cualquiera de los alumnos da mejores razones para pensar que alguna de estas fuentes están sesgadas o no son fiables. Nosotros, incluso como docentes, todavía no estamos libres de caer en las trampas de los juicios imprudentes.

Lecciones por aprender: el pensamiento crítico exitoso se basa en lo que ya sabemos

Pero echemos un vistazo mucho más profundo. ¿Cómo es que los investigadores elaboraron su lista de posibles causas? ¿Y cómo sabían qué buscar para tratar de encontrar evidencia a favor o en contra de esto? Este episodio de pensamiento crítico, como cualquier otro episodio, está construido sobre una base de conocimiento y creencias aceptadas que usualmente están basadas en experiencia y conocimiento previos, que se mantiene largamente sumergido en los recovecos de nuestra mente junto con una gran red de otras creencias y conocimiento que acumulamos a lo largo de nuestra vida, empezando en nuestros primeros años hasta que morimos. Incluida en esta red hay conocimiento acerca de las cosas que pueden causar que un techo se derrumbe, quizás basado en la experiencia previa, junto con la acumulación de conocimiento acerca de qué cosas, como rajaduras en los techos, son indicadores de carga añadida. Solicitar información de estos reservorios provee las conexiones base en la que nos desarrollamos, a través de nuestro pensamiento crítico, nuevas percepciones como las de la causa del desastre de Sampoong. Sin este reservorio podemos tener la destreza de pensar críticamente acerca de las causas, pero el pensamiento no se conectará, o al menos no bien, con situaciones como la que hemos descrito. Con eso, nuestro reconocimiento de la necesidad de encontrar una causa en una situación como esta va a permitir acceder a este depósito para destapar cualquier conocimiento de fondo relevante que tengamos. Esto es lo que involucra a nuestro pensamiento, cuando hacemos explicación causal, con posibles causas, evidencias, y conclusiones sustanciales y ricas basadas en la evidencia actual.

De vuelta en el aula

Entonces, ¿qué nos dice esto acerca de enseñar pensamiento crítico? Algo que puede parecer obvio, pero que no es insignificante. Necesitamos asegurarnos, conforme le damos a los alumnos retos de pensamiento crítico y les enseñamos estrategias para alcanzar estos objetivos, que hay una base de conocimiento de fondo y creer en el inventario de lo que nuestros alumnos ya han aprendido, para respaldar estas actividades. Alumnos de instituto de biología pueden ser capaces de resolver bien la pregunta de la causa de la extinción de los dinosaurios. Alumnos de segundo curso de primaria no. Esto no significa que justo antes de que desafiemos a los alumnos con una actividad de explicación causal debemos embutir información relevante de fondo en sus cabezas. Eso, de alguna forma, acaba con el propósito. En su lugar, necesitamos asegurarnos de que el nivel de conocimiento general que esperamos que nuestros alumnos hayan obtenido contenga información relevante de fondo, y que estén en una asignatura en la que las lagunas en dicho conocimiento se puedan llenar mediante la interacción del aula. Esto se debe a que parte de lo que queremos que nuestros alumnos practiquen, para que se convierta en algo que hacen de manera natural, es adquirir el hábito de acceder a información de fondo relevante de esas misteriosas profundidades de la mente, cuando enfrentan tales desafíos.

¿Cómo podemos hacerlo? Bueno, una técnica es enfrentar este desafío directamente. Podríamos haber preguntado, por ejemplo, en el caso del desastre de Sampoong, “¿qué sabemos acerca del tipo de cosas que podrían haber hecho que el techo de un edificio colapse?” y explícitamente derivar nuestra lista de posibles causas de las respuestas a estas preguntas. Vale la pena pensar en otras formas de ayudar a nuestros alumnos a desarrollar el hábito de sondear la reserva de información acumulada para obtener ideas relevantes.

Lecciones por aprender: el pensamiento crítico exitoso requiere que mantengamos la mente abierta

Dejadme terminar estos comentarios con otro desafío, esta vez para nosotros. Surge por la manera en cómo terminó la historia acerca del colapso de Sampoong. El jefe de Equipamiento arrestado fue rápidamente liberado y todos los cargos fueron retirados. ¿Por qué? Porque investigaciones exhaustivas revelaron que cuando el edificio fue construido la constructora cambio los planes y disminuyó tanto el número como el tamaño de las columnas verticales de los pisos superiores para hacer espacio para una escalera eléctrica y para ahorrar costes; todo esto bajo las órdenes del dueño del edificio, Lee Joon y su hijo. Esto disminuyó la carga máxima que podría soportar el techo y redujo la capacidad de carga de las columnas de soporte hasta el punto en que algunas atravesaron el techo como picos en lugar de soportarlo. Pero nunca cambiaron las cifras que indican la nueva carga máxima en las especificaciones del edificio. Entonces, el jefe de Equipamiento, que consultó estas especificaciones antes de autorizar una nueva construcción, tenía todas las razones para creer que el techo continuaría soportando el peso del equipo de aire acondicionado. No fue solo el peso del aire acondicionado, sino el soporte inadecuado del techo, lo que causó el colapso.

Hay dos puntos importantes aquí. Uno es que el peso del aire acondicionado fue la causa puede impedirnos ver más allá. En este caso hubo más de una causa. Y esto es importante porque nos lleva a hacer un juicio más preciso sobre quién debe ser responsable del desastre (si es que hay alguien). Claramente, la aprobación del jefe de Equipamiento del aire acondicionado jugó un papel causal en el desastre. Pero esto no es suficiente para responsabilizarlo moral y legalmente del desastre. El propietario contribuyó causalmente también. Pero en su caso, él era moral y legalmente responsable. Estos juicios parecen implicar también un ejercicio bien fundado del pensamiento crítico. ¿Cuál es la diferencia? ¿Cuándo es moralmente responsable una persona que contribuye a un evento? ¿Culparlo si es algo moralmente inaceptable o deplorable, como en este caso? ¿Y cuándo no hay alguien? ¿Qué pensáis?

Y, por cierto, mientras Lee Joon fue arrestado, declarado culpable y enviado a prisión, las autoridades no pudieron encontraron a su hijo cuando intentaron arrestarlo. Se especula que ahora vive y trabaja en Mongolia. ¿Qué juicio crítico debemos hacer sobre su persona? ¿Por qué?

Bomberos y personal de rescate salvando a una víctima de entre los escombros.

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