Hacer del Buen Pensamiento la Base del Buen Aprendizaje

¿Por qué necesitamos un nuevo blog de educación? Bueno, aquí os dejo una muy buena respuesta:

¿Qué está sucediendo en estas aulas del siglo XXI que no estaba pasando en aquellas del siglo XX? No, la respuesta no es que se ha reorganizado la forma de sentarse de los alumnos. Obviamente, estos alumnos están haciendo algo académico y que implica pensar, y lo están haciendo en grupos. Pero ¿qué? Y, ¿aquello que están haciendo mejora su aprendizaje? Si es así, ¿cómo esto está relacionado con el hecho de que este es un ejemplo de aprendizaje en el siglo XXI? Y, finalmente, ¿cuál es el papel del docente en todo eso?

Este blog está dedicado a explorar en profundidad todos los matices de una manera específica de responder a las interrogantes en las que he estado trabajando desde que CTT abrió en la década de 1980. Es un enfoque de aprendizaje que implica infusionar la enseñanza del pensamiento – de hecho, la enseñanza de una gama de destrezas y habilidades de pensamiento importantes – en la enseñanza del contenido progresivamente en todos los niveles de manera que los alumnos desarrollen el hábito (la disposición) de utilizar el buen pensamiento como una base para responder preguntas importantes acerca de lo que están aprendiendo – y cualquier otra cosa para tal caso – cuando sea necesario. Esto contrasta con la enseñanza basada en lecciones típicas de aula y la expectativa de lo que dice el profesor sea aprendido por lo alumnos al memorizar la información y la repliquen en pruebas escritas. Lo que llamo Aprendizaje basado en el Pensamiento es una metodología de enseñanza que ubica a los alumnos al centro del aula, hace que el aprendizaje activo se base en un cuidadoso buen pensamiento impulsado por el docente, quien cuestiona el objetivo principal y habla de las necesidades que todos tenemos, incluyendo las de nuestros alumnos, quienes viven y funcionan en este siglo con Internet, que brinda a todos acceso directo ilimitado a información que a veces entra en conflicto con otra información; y las redes sociales, que nos conectan instantáneamente con un grupo virtualmente ilimitado de personas que pueden tener ideas diferentes a las que desarrollamos y sin un docente que les diga dónde pueden buscar para tratar de resolver estas diferencias.

Como director del Centro de Enseñanza para el Pensamiento (CTT – Center for Teaching Thinking), y desde sus inicios en la década de 1980, he sido el desarrollador líder de este enfoque al aprendizaje – su contenido y metodología – así como de los programas de desarrollo docente que CTT ofrece para ayudar a otros a convertirse en profesores TBL. Pero esto no lo he realizado solo. Lo he hecho al trabajar continuamente con docentes que tienen como experiencia base llevar el TBL a sus alumnos para mejorar su aprendizaje. Y a mi pensamiento también he agregado mi entendimiento en desarrollo de cómo nuestro cerebro administra nuestras vidas y cómo la práctica del buen pensamiento en el mundo que nos rodea ha sido la base del progreso humano. Pero también he sido sensible al buen trabajo de otros educadores que han realizado aspectos más limitados de lo que ellos a veces también llaman enseñar a pensar. Mi desafío ha sido traducir todo esto en una metodología de aula que empieza con la enseñanza en infantil hasta los niveles superiores en bachillerato, y que puede ser gestionada por todos los docentes, pero también eso puede generar no solo resultados de aprendizaje profundo del currículo, sino también hacer natural su uso y aplicación continuos, a menudo creativos, por parte de nuestros alumnos a medida que avanzan en sus vidas en este mundo. De modo que he abordado cómo utilizar el pensamiento crítico, el pensamiento creativo y los otros tipos de estructuras de pensamiento, para lograr los objetivos del contenido de un plan de estudios escolar y, por analogía, en la forma en que servimos a nuestros alumnos, ayudándoles a aprender cómo tomar decisiones bien pensadas y resolver problemas con cuidado.

Bueno, eso es muchísimo. Pero, para mí, este es un continuo proceso de perfeccionamiento y desarrollo, aunque no dejamos de ver el gran éxito en los colegios TBL; como el colegio de niñas con el que trabajamos en Arabia Saudita, el cual ganó un premio nacional por este tipo de cambio que resultó de hacer del TBL el centro de su programa de enseñanza. Pero no podemos detenernos aquí. Vivimos en un mundo de cambios y nuestra forma de pensar acerca de las cosas para superarlo debe ser sensible a las demandas que estos cambios nos plantean, no solo como individuos, sino como miembros de comunidades y redes sociales. Y debemos ser sensibles a estos cambios en la forma en que practicamos el TBL en nuestras vidas.

Para mí, lo que ha sucedido en los últimos meses representa ese mismo desafío. Cómo podemos adaptar el TBL a un mundo dominado por una pandemia que ha roto con las estructuras sociales tradicionales y en las que hemos confiado plenamente para vivir nuestras vidas productivamente. Hemos abordado cómo transformar la manera de llevar el TBL a los docentes (y alumnos) sin ninguna pérdida bajo estas circunstancias. Y parece que estos cambios están aquí para quedarse, de una forma u otra. Para enfrentar este desafío hemos estado trabajando desde abril de 2020 en la creación de una versión efectiva interactiva y basada en el aprendizaje de los programas presenciales de desarrollo de docentes TBL que han tenido tanto éxito en grupos sociales colaborativos. Y hemos tratado de hacerlo sin depender de los grupos físicos entre alumno y alumno y docente y alumno que siempre han estado presentes en los talleres TBL, para mantener el buen pensamiento como un proceso social, más no individual. Ahora tenemos algo especial que estaremos probando a través de adaptaciones especiales en línea de nuestros programas regulares, sin perder su naturaleza social. Y llevaremos esto a todos los interesados antes de que este año termine.

Mientras he estado trabajando en estos programas en línea me he dado cuenta de que no me estoy haciendo más joven, y estoy empezando a ver seriamente la necesidad de jubilarme. “¿Realmente puedo hacerlo?”, me pregunto. Y no estoy seguro. Pero lo que sí haré en este blog será enfocarme en lo que se encuentra detrás del TBL desde mi propia experiencia, que ha llevado al desarrollo y éxito del TBL como una de las principales metodologías de enseñanza del siglo XXI. En cierto sentido, ¡este blog es mi propia biografía basada en el pensamiento y orientada a la práctica educativa! Mi visión de lo que todos deberíamos esforzarnos por lograr con nuestros alumnos, y de dónde vino, está incluida en las páginas de los artículos y videos a los que podréis acceder a través de este blog. Y utilizo mis propias experiencias en el aula y en la vida como una forma de contar esta historia. Pero también hay libros – que me he asegurado de que están disponibles – muchos de los cuales han sido producto del gran trabajo de los docentes que han hecho del TBL su metodología preferida en su propia forma de enseñar. Incluyo una lista de estos en el apartado “Publicaciones” de este blog. Espero que este blog os lleve a explorar el TBL por vosotros mismos y a convertiros también en excelentes profesores TBL.

Ahora, dejad que una alumna de un aula TBL os muestre buenos pensamientos en acción:

Una alumna de quinto curso explica a toda la clase por qué su grupo concluyó que decir la verdad, aunque sea algo bueno, no resolvería el problema al que se enfrentó el personaje principal de la historia que habían leído. Esta aula está intentando alcanzar un consenso acerca de lo que debe hacer este personaje.

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